Rincón del paciente

SEDIM

 La Sociedad Española de Diagnóstico por Imagen de la Mama (SEDIM) es una sociedad médico-científica sin fines lucrativos, dirigida a agrupar a todos los médicos  especialistas en Radiodiagnóstico, con especial dedicación al área del diagnóstico e intervencionismo en patología mamaria.

OBJETIVOS

 Participar en la formación de radiólogos dedicados de forma específica al diagnóstico por la imagen de la patología mamaria y en concreto del cáncer de mama, reconociendo la necesidad de capacitación específica en dicha área.

Fomentar la investigación en el  diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama.

Participar en el desarrollo tecnológico y favorecer la implantación de las nuevas tecnologías en  el diagnóstico del cáncer de mama.

Trabajar con el resto de profesionales dedicados a la mama, dentro de grupos multidisciplinares, favoreciendo la atención integral de la mujer..

IMPORTANCIA DEL RADIÓLOGO EN EL MANEJO DE LA PATOLOGÍA MAMARIA

El radiólogo tiene un papel fundamental en el diagnóstico, orientación, tratamiento y seguimiento de la patología mamaria.

Sabemos que el cáncer de mama es uno de los tumores más frecuentes en la mujer y el éxito del tratamiento fundamentalmente va a depender de la realización de un diagnóstico precoz, es decir cuanto más pequeño sea el tumor más tasa de curaciones vamos a conseguir. Es en este punto dónde el radiólogo juega un importante papel ya que:

Por un lado va a intervenir de forma activa en las campañas de cribado o prevención interpretando es decir ‘informando’ las mamografías realizadas en mujeres sanas, o sea cuando todavía no presentan ninguna palpación, con el fin de detectar tumores de pequeño tamaño, en estadios iniciales. La detección de tumores de estas características ha permitido disminuir la mortalidad por cáncer de mama, y mejorar la calidad de vida de estas pacientes mediante la aplicación de tratamientos menos agresivos, evitando muchas mastectomías y linfadenectomías axilares.

Trabajamos con distintos métodos de imagen (mamografía, ecografía, resonancia mamaria etc), para estudiar a mujeres de distinta edad, distintos factores de riesgo y situación clínica, con el fin de descartar o confirmar un posible cáncer de mama.

El desarrollo y experiencia alcanzada en el área del intervencionismo mamario, nos permite confirmar, con anestesia local y a través de la piel, la naturaleza histológica de una lesión mamaria, sin necesidad de pasar por el quirófano. Esto va a permitir que un equipo multidisciplinar pueda elegir el mejor tratamiento para la paciente y que la paciente pueda participar en la toma de decisiones.

No sólo participamos en el diagnóstico, sino que apoyamos el tratamiento, marcando lesiones no palpables para la cirugía, estudiando piezas quirúrgicas, facilitando la técnica de la biopsia selectiva del ganglio centinela (BSGC) etc.

El seguimiento de mujeres ya diagnosticadas y tratadas de cáncer de mama, con el fin de valorar la eficacia de determinados tratamientos o detectar una posible recidiva tumoral lo antes posible, es otra de las labores del radiólogo.

LA MAMOGRAFÍA

La Mamografía es, en la actualidad, la exploración más solicitada para el estudio de diversa patología mamaria y para la detección precoz del cáncer mamario. Es muy importante realizar mamografías de alta calidad, con personal cualificado, y estudiadas por radiólogos expertos. Para obtener mamografías de calidad adecuada es imprescindible comprimir vigorosamente la mama, lo cual puede ocasionar dolor en algunas mujeres, en especial en los días previos a la menstruación. Dicho dolor puede ser “real”, puesto que la mama puede encontrarse hinchada y especialmente sensible, incluso al simple tacto. El dolor también se encuentra favorecido por el “factor psicológico” de ver avanzar la pala de compresión de manera rápida y brusca. Si Ud es una mujer que sufre dolor cuando se le realizan mamografías, procure concertar la cita durante los días posteriores a la regla. Se ha demostrado, además, que muchas pacientes que experimentan dolor a la compresión, toleran mucho mejor ésta si son ellas mismas las que regulan y controlan la maniobra de compresión. Pueden solicitar, en este caso, al T.E.R. (Técnico en Radiodiagnóstico que realiza la mamografía) que les dejen comprimir su propio pecho. Finalmente recuerde que para alcanzar los mejores resultados posibles la Mamografía debe realizarse en Equipos homologados y revisados anualmente, debe realizarse por personal cualificado y debe estudiarse por Radiólogos expertos.

CÓMO SE REALIZA UNA MAMOGRAFÍA

El estudio mamográfico rutinario consiste en la realización de 2 proyecciones (exposiciones) radiológicas, denominadas técnicamente Oblicua-Medio-Lateral (OML), y Cráneo-Caudal (CC). Puede Ud. observar cómo se realizan ambas proyecciones en los archivos de vídeo adjuntos, cedidos amablemente por una empresa del sector.

DIAGNÓSTICO MAMARIO SIN CIRUGÍA

Aproximadamente un 5-10 % de mujeres que se realizan Mamografías presentan imágenes (lesiones) no palpables con algún grado de sospecha. Si la sospecha de cáncer es muy baja, una alternativa es realizar controles cortos (cada 6 meses) y prolongados (durante 2-3 años). Si la sospecha es ya significativa se recurre habitualmente a una Intervención Quirúrgica para conocer el Diagnóstico. Pero existe una alternativa a los controles y a la Cirugía : la BIOPSIA PERCUTÁNEA.

 

Con la Biopsia Percutánea pueden obtenerse muestras para analizarlas posteriormente. Su fiabilidad,en manos de Radiólogos y Anatomopatólogos competentes, suele ser similar a la alcanzada con una Intervención Quirúrgica Diagnóstica, con la ventaja de que no es necesaria la Anestesia General, ni el Ingreso Hospitalario, ni alterar la vida social, familiar o laboral de la paciente. Y además es más económica para el Sistema Sanitario.

La Biopsia Percutánea de lesiones mamarias no palpables puede llevarse a cabo con diversos equipos radiológicos y con diversos tipos de Agujas, y cada caso ha de ser evaluado de manera específica, con objeto de utilizar el más apropiado en cada paciente.

BIOPSIA PERCUTÁNEA DE MAMA

Cuando las imágenes radiológicas no resultan suficientemente aclaratorias , debe realizarse en muchos casos un análisis anatomopatológico para confirmar ( o descartar ) la presencia de un tumor maligno. De forma clásica, dicho análisis se obtenía extirpando quirúrgicamente un fragmento de tejido mamario que contenía la lesión. Pero desde hace algunos años resulta posible hacerlo sin necesidad de entrar en un quirófano y someterse a una intervención quirúrgica, por medio de las punciones mamarias ó Biopsias Percutáneas.

Mediante la punción pueden extraerse muestras de líquido, células o fragmentos de tejido que serán analizadas por médicos especialistas en Anatomía Patológica (Anatomopatólogos).

Existen varias clases de Biopsia Percutánea. El utilizar un tipo concreto de biopsia percutánea dependerá de diversos factores : tipo y nivel de información que se pretende alcanzar, tipo y tamaño de la lesión, y grado de visualización radiológica, fundamentalmente.

Entre las diversas clases de Biopsia Percutánea de la Mama, cabe citar la Punción Aspirativa con Aguja Fina (P.A.A.F.), la Biopsia con Aguja Gruesa (B.A.G., ‘microbiopsia’), la Biopsia Asistida por Vacío (B.A.V., ‘mamotomía’), y la Biopsia Escisional. En las tres primeras se trata de obtener una muestra apropiada o representativa de la lesión, mientras que la Biopsia Escisional permite extraer la totalidad de la lesión.

La P.A.A.F. se realiza con agujas de muy fino calibre y, normalmente, no se requiere administrar anestesia local. El número de pinchazos es variable, según el tipo de muestra que se pretenda coger.

 

 

Jeringas y agujas habitualmente utilizadas en la P.A.A.F. de la mama

 

La B.A.G. se lleva a cabo con agujas algo más gruesas, de calibre 14-18 G habitualmente. También resulta bien tolerada y, normalmente, no se requiere administrar anestesia local, salvo en casos especiales. El número de punciones varía según diversos factores, pudiendo oscilar entre 2 y 10.

 

 

Dispositivo (‘pistola’) y aguja habitualmente utilizada para B.A.G.

 

En la B.A.V. se requiere habitualmente el uso de una sofisticada tecnología que incluye dispositivos estereotáxicos digitales en Mesa Horizontal. El calibre de las agujas empleadas oscila entre 8 y 11 G. En este casos resulta necesaria la anestesia local en todos los casos. Gracias a sus características técnicas, la B.A.V. permite obtener unas muestras muy fiables a través de un solo orificio cutáneo, de modo que no es preciso introducir y sacar repetidas veces la aguja.

 

 

Mesa Estereotáxica Digital

 

Con la Biopsia Escisional pueden extirparse lesiones de hasta 2 cm de tamaño, sin necesidad de someterse a una intervención quirúrgica. En casos de cáncer mamario, sin embargo, la lesión ha de ser más pequeña (no mayor de 1 cm), y la decisión de realizar el procedimiento ha de ser cuidadosa y reposadamente discutida con los médicos.

 

 

La Biopsia Escisional Percutánea permite extirpar pequeñas lesiones.

 

Cuando la lesión no se palpa con precisión, es necesario realizar la biopsia con ayuda de algún aparato radiológico: el Mamógrafo (aparato que hace mamografías), el Ecógrafo (aparato con el que se realizan las ecografías), la Estereotaxia Digital en Mesa, la Resonancia magnética, etc. En estos casos, el procedimiento resulta más laborioso y difícil. Se requiere equipamiento adecuado y experiencia para realizar este tipo de punciones.

El análisis de la muestra extraída nos puede dar una información definitiva del diagnóstico de la lesión. La gran ventaja de la Biopsia Percutánea es que puede permitir conocer el diagnóstico sin necesidad de recurrir a una intervención quirúrgica. En los casos en los que el resultado resulte benigno, se habrá evitado entrar en un quirófano sin necesidad. Y en los casos de análisis maligno, podría programarse una única intervención quirúrgica de manera más adecuada y precisa. Finalmente, podría aplicarse un tratamiento médico en las pacientes con análisis maligno no candidatas a cirugía inicialmente.

¿CÓMO SE REALIZA EL DIAGNÓSTICO PRECOZ DEL CÁNCER DE MAMA?

El cáncer mamario es el tumor maligno más frecuente de la mujer. Puesto que no se conocen las causas que lo desencadenan, sólo es posible su curación si se realiza un diagnóstico precoz. Es conveniente, en primer lugar, acudir regularmente al ginecólogo, además de aprender a autoexplorarse. Sin embargo, ello no resulta suficiente, dado que, cuando se logra palpar un tumor, éste suele tener ya un tamaño superior a 2 cm, tamaño en el que las posibilidades de afectación sistémica (extramamaria, metástasis) comienzan a ser elevadas.

 

Por ello es muy importante detectar el tumor antes de que se palpe, y el mejor modo hasta ahora conocido es la práctica regular de la Mamografía.

 

La Mamografía debe comenzarse a realizar a los 40 años de edad, o 35 años si la mujer presenta antecedentes familiares directos (madre, padre, hermana, hija) de cáncer mamario. La Mamografía debe repetirse, idealmente, cada año, hasta los 70-75 años de edad.

 

Aunque pueda parecer excesivo y peligroso el número de años en que debe realizarse la Mamografía, no se ha descrito hasta la fecha ningún caso de cáncer mamario desencadenado por hacerse mamografías anuales. Si se realizan en modernos equipos, por personal experto, y se estudian por Radiólogos cualificados, los posibles beneficios de la Mamografía periódica de chequeo son ochocientas veces mayores que sus posibles riesgos.

A pesar de que la Mamografía no es un método perfecto (puesto que no logra detectar el 10-15 % de los casos de cáncer), no existe ningún otro mejor. La Ecografía Mamaria, exploración muy útil en otras ocasiones, no puede sustituir a la Mamografía en el diagnóstico precoz, puesto que es incapaz de detectar algunos pequeños e incipientes cánceres. Lo mismo ocurre con la Resonancia Magnética mamaria, si bien este procedimiento podría tenerse en cuenta en mujeres jóvenes de muy alto riesgo.